Causas de la epilepsia y factores de riesgo Etiología

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Causas de la epilepsia y factores de riesgo (Etiología)

 

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  • Cualquier proceso o enfermedad que lesione, destruya o altere el funcionamiento de las neuronas de la corteza cerebral de manera persistente puede provocar crisis espontáneas de manera recurrente. Existen múltiples causas de epilepsia. La ILAE recomienda sustituir los antiguos términos de idiopática, sintomática y criptogénica por otros más acordes a los conocimientos actuales:

    Causa genética

    La epilepsia es el resultado de un defecto genético concreto conocido o de la presencia de un conjunto complejo de genes que predisponen a sufrir crisis recurrentes. Algunas de las epilepsias genéticas tienden a presentarse a una edad determinada y a ir reduciéndose las crisis o desapareciendo con el paso de los años.

    Causa estructural o metabólica

    La epilepsia es causada por una lesión estructural cerebral o un daño en el funcionamiento normal de las neuronas debido a enfermedades metabólicas. Estas causas pueden ser múltiples. En realidad cualquier factor que dañe el cerebro durante la gestación, el parto o en cualquier época posterior de la vida puede producir epilepsia como consecuencia del daño en la estructura del cerebro. Entre las más frecuentes destacan infecciones, traumatismos craneales, o enfermedades vasculares (ictus o hemorragias cerebrales). Muchas de estas causas son fácilmente identificables por los antecedentes de la persona o por pruebas de imagen como la resonancia magnética o la TAC

    Epilepsia de causa desconocida

    Es aquella epilepsia en la que no se identifica una causa determinada después de realizar un estudio extenso. Son una parte importante de las epilepsias; de hecho, un tercio de las personas con epilepsia no tiene causa demostrable de la misma.

     

    Las causas de la epilepsia varían con la edad

    Se pueden producir crisis en una etapa determinada de la vida y con el tiempo cesan; otras causas producen epilepsia de manera crónica. En cualquier caso, no debe olvidarse que la aparición de crisis en una persona no siempre resulta de una evidente relación causa-efecto.

    1.- Herencia

    Aunque existe la creencia popular de que la epilepsia se hereda no suele ser así. Está demostrada esta causa sólo en determinados tipos de epilepsia, como en el caso de la esclerosis tuberosa, la neuro-fibromatosis y la lipidosis.

    En otras ocasiones lo que se puede heredar es un umbral convulsivo más o menos alto que es diferente en cada persona. Salvo en el caso de tratarse de una enfermedad neurológica hereditaria como las mencionadas, el factor genético de predisposición a padecer crisis convulsivas ES MUY LIMITADO.

    2.- Errores congénitos del desarrollo

    • Malformaciones congénitas hereditarias:

    Comprenden las malformaciones arteriovenosas, los errores en la migración neuronal (lisencefalia-paquigiria) y las facomatosis.

    – Algunas malformaciones congénitas presentes en el nacimiento NO son hereditarias, como las deformidades sufridas por hijos de madres que han sido sometidas a productos tóxicos durante la gestación, o bien han sufrido algún tipo de infección, radiación, etc.

    • Errores congénitos del metabolismo:

    Hiperglucemia, D-gliciricidemia, fenilcetonuria, ceroidopolipofuccinosis (formas infantil, juvenil y adulta), enfermedad de Lafora, enfermedad de Huntington infantil, enfermedad de Gaucher, etc.

    3.- Anoxia cerebral

    El insuficiente aporte de oxígeno al cerebro puede ocurrir durante el parto (parto prolongado, desprendimiento prematuro de la placenta), o en la infancia. Una convulsión febril puede ser responsable de anoxia cerebral severa y condicionar una ulterior epilepsia por el daño cerebral secundario. En edades adultas una enfermedad cerebro-vascular produce una lesión focal por anoxia y crisis epilépticas.

    4.- Traumatismos cráneo-encefálicos (TCE)

    La lesión cerebral proveniente de traumatismo craneal puede provocar una epilepsia secundaria. Hay tres factores que indican un mayor riesgo de padecer crisis secundarias a un traumatismo cráneo-encefálico:

    • Duración de la amnesia postraumática. A mayor duración mayor riesgo. La amnesia post-traumática puede durar entre breves minutos y varias semanas o meses.
    • La presencia de signos neurológicos focales.
    • La presencia de una lesión localizada en la superficie cortical cerebral.

    Si no existe ninguno de estos factores, el riesgo de padecer una epilepsia postraumática se calcula en un 2% de los casos. En caso contrario, el riesgo asciende al 40%. Por otro lado, la aparición de crisis epilépticas tempranas, tras el traumatismo (en la primera semana), incrementa aún más la posibilidad de una epilepsia secundaria.

    5.- Tumores cerebrales

    Primarios y secundarios (mama y pulmón son los focos primarios más frecuentes al referirnos a metástasis cerebrales).

    6.- Enfermedades infecciosas

    Meningitis de causas diversas, encefalitis, abscesos cerebrales bacterianos o parasitarios, enfermedades priónicas.

    7.- Trastornos metabólicos adquiridos

    Hipoglucemnia, hipocalcemia, hipernatremia, insuficiencia renal crónica, etc.

    8.- Enfermedades degenerativas del sistema nervioso central

    9.- Alcohol

    El consumo crónico puede llevar a una epilepsia alcohólica.

    10.- Tóxicos

    Exposición a elementos tóxicos como el plomo, mercurio, monóxido de carbono, etc.

     

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