La conducción de vehículos y padecer epilepsia

Conducir con epilepsia
Conducción y epilepsia

Al recibir el diagnóstico de epilepsia, son muchas las dudas que nos asaltan. Sin duda, entre ellas está la relacionada con la conducción.

Una epilepsia fármaco-resistente es aquella que a pesar de tomar de manera periódica y regular uno o varios medicamentos sigue presentando recurrencia a la crisis de epilepsia.

Padecer una crisis de epilepsia  en la vida cotidiana, puede implicar ciertos riesgos según diferentes factores, como dónde y cuándo aparece.

Conducir y padecer epilepsia sin control de crisis es una situación de extremo peligro. El carácter repentino de las crisis hace imposible que podamos predecir cuándo van a aparecer, por lo que es altamente probable sufrir una crisis mientras conducimos.

La ley española autoriza la conducción de vehículos particulares en el caso de tener epilepsia siempre y cuando no hayas sufrido ningún tipo de crisis en el último año. Puedes consultar el BOE relacionado con la conducción y la epilepsia aquí

Para poder conducir bajo el marco de la legalidad padeciendo epilepsia, es necesario mostrar un informe de nuestro neurólogo o neuróloga que especifique que el paciente está libre de crisis además de constatar el diagnóstico, el cumplimiento terapéutico y que el tratamiento farmacológico no influye en la conducción de vehículos.

Recuerda que la conducción si tienes epilepsia puede resultar peligrosa para ti y para terceros, por lo que te recomendamos que seas honesto/a contigo mismo/a y valores si de verdad reúnes las condiciones necesarias.

No obstante, si tienes epilepsia y cumples los requisitos necesarios para conducir, te dejamos una lista de consejos prácticos a tener en cuenta:

  1. No conduzca si la ley no se lo permite. Las consecuencias para Ud. mismo y para terceras personas pueden ser fatales.
  2. No oculte que padece epilepsia cuando solicite el permiso de conducir. Es posible que en caso de accidente el seguro no le cubra si ha ocultado datos.
  3. Infórmese acerca de los posibles efectos sobre la conducción de los fármacos anti epilépticos que toma.
  4. Evite conducir trayectos largos y respete siempre las horas de descanso recomendadas.
  5. Nunca suspenda el tratamiento antiepiléptico por su cuenta.
  6. Cuando por algún motivo se le realiza un cambio de medicamento, evite conducir en este tiempo, aunque no haya tenido crisis en el último año. El riesgo de tener una crisis en este momento es elevado.
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