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IntroducciónEdad de comienzo y características generalesModalidades de aparición de las crisisSemiología, descripción de las crisisEvolución y pronósticoDiagnóstico
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Introducción | ||
Es indiscutible que la ingesta excesiva de alcohol puede provocar crisis epilépticas. Sin embargo, el diagnóstico de epilepsia alcohólica no debe efectuarse cada vez que la ingesta de alcohol provoca una crisis.
De hecho hay que distinguir:
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Edad de comienzo y características generales | ||
La frecuencia de la Epilepsia Alcohólica es valorada de manera muy diversa: desde el 0,45 hasta el 45% de las epilepsias del adulto.
Es una epilepsia del adulto, ya que las crisis sólo aparecen después de una larga intoxicación. La edad media de la primera crisis oscila entre los 36 y los 38 años. Las mujeres constituyen el 5 al 18% de los casos.
Por lo general, esta intoxicación es severa con una mayor repercusión sobre las vísceras. Todas las clases de alcohol pueden provocarla pero en España es el vino el más importante.
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Modalidades de aparición de las crisis | ||
Pueden diferenciarse tres eventualidades:
Las crisis que aparecen en una caída de la alcoholemia.
PRIVACIÓN ABSOLUTA
PRIVACIÓN RELATIVA Son crisis a potu suspenso. En efecto, nunca aparecen cuando el enfermo tiene todavía una alcoholemia elevada. El 50% de ellas se producen entre 13 y 14 horas después de la detención de la bebida, el 90% desde las 7 a las 48 horas y ú nicamente el 6%, 48 horas después de esta detención.
Hay que destacar que en 1/3 de los casos una crisis o, con mayor frecuencia, una serie de crisis marca el inicio de un "delirium tremens" o de estados confuso-oníricos alcohólicos.
Crisis habituales de los alcohólicos. Es la epilepsia habitual de los bebedores de Bratz, y Marchand la ha definido como "de aparición periódica, sin causa determinante como en la epilepsia idiopática, en los alcohólicos o en los antiguos alcohólicos ahora abstemios".
Crisis de los cirróticos.
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Semiología, descripción de las crisis | ||
Semiología de las crisis. Estas crisis tienen características típicas: duración relativamente corta; ausencia de grito inicial; predominio de la fase clónica, incluso ausencia de la fase tónica; carácter morfeico en 1/3 de los casos. Son poco frecuentes, a menudo únicas (del 13 al 55%), pero por lo general hay como media 2 a 3 crisis por año. En 1/4 de los casos pueden aparecer en salvas. El Estado de Mal es excepcional. Se han señalado crisis focales: en todos los casos deben hacernos sospechar una lesión asociada.
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Evolución y pronóstico | ||
Los factores pronósticos forman un conjunto que depende, por una parte, de la importancia de la intoxicación etílica con sus repercusiones sobre otros órganos; por otra, de la existencia de una lesión cerebral irreversible, y por último, de la influencia de la abstinencia en la aparición de las crisis.
Pueden diferenciarse dos tipos de enfermos: 1) Sujetos en los que el cese de la intoxicación hace desaparecer las crisis.
2) Enfermos con más de 50 años que, a pesar de su abstinencia, continúan teniendo crisis. Para Pinel, la potenciación de los efectos del alcoholismo crónico y de las crisis de abstinencia incluidas en la historia epiléptica de estos enfermos actuaría como un "efecto Kindling".
Las indicaciones del tratamiento siguen siendo reducidas debido a razones elementales:
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Diagnóstico | ||
El diagnóstico de la epilepsia alcohólica es quizá fácil desde el punto de vista estadístico, pero siempre difícil a nivel individual. Debe ser un diagnóstico de exclusión: "El alcoholismo, evidentemente, no inmuniza de las demás causas de epilepsia." Hillbom ha insistido recientemente en las diferentes etiologías (sobre todo el traumatismo craneal) descubiertas en los pacientes hospitalizados por crisis relacionadas con la excesiva ingesta de alcohol.
Hay que diferenciar la epilepsia alcohólica de:
EL EFECTO DEL ALCOHOL EN LOS EPILÉPTICOS.
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LA EMBRIAGUEZ CONVULSIVA.
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