Epilepsia Rolándica
Descripción del EEG (Electroencefalograma)

 

 

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Al polimorfismo de las crisis, corresponde un polimorfismo electroencefalográfico.

 

Morfología de los paroxismos.
En principio son complejos puntaonda, pero la punta, negativa, relativamente lenta, es el elemento esencial; puede faltar la onda lenta.

En ocasiones los paroxismos casi no son visibles, poco amplios, poco numerosos, difíciles de distinguir del trazado de fondo, otras veces son enormes, sin que esto tenga un significado pronóstico. Pueden ser aislados o repetirse en salvas pseudorrítmicas. Siempre son numerosos (5 a 15/minutos), casi nunca ausentes del trazado durante más de un minuto. Son más numerosos cuando los ojos están abiertos.

La E.L.I. los favorece sin ocasionar otras anomalías. La hiperpnea, que en ocasiones hace aparecer grandes ondas lentas monorrítmicas difusas bilaterales, no los aumenta.

 

Localización de los paroxismos.
Su localización es, por definición, rolándica. Sin embargo, las técnicas de registro han provocado con frecuencia divergencias entre los autores sobre la localización exacta: rolándica, prerrolándica, posrolándica, temporal media (mid temporal), central. De hecho, en el 75% de los casos se sitúan en la región rolándica baja, en ocasiones en la alta (8% de los casos), alta y baja (17% de los casos), pero con mayor predominio en la región rolándica baja.

Los paroxismos son unilaterales en el 70% de los trazados, pero pueden ser bilaterales y asincrónicos, pueden pasar de un lado a otro en el curso del mismo registro, siempre conservando su localización rolándica baja.

La distribución derecha-izquierda es la misma y la localización de los paroxismos concuerda, por lo general pero no siempre, con el lado de la crisis. Los focos múltiples o bilaterales son más frecuentes en los enfermos que presentan crisis generalizadas.

El trazado de fondo es, por lo general, normal.

 

Signos E.E.G. asociados.
Durante la evolución de una E.P.R. auténtica no es excepcional encontrar en el E.E.G. puntas-ondas bilaterales simétricas y sincrónicas de 3 c/s con o sin manifestaciones clínicas del tipo de las ausencias, sin que por tanto el pronóstico varíe.

 

E.E.G. del sueño.
Los registros durante el sueño tienen un gran interés:

  • Los paroxismos rolándicos pueden faltar en el trazado de vigilia y aparecer entonces en el sueño, confirmando un diagnóstico hasta entonces dudoso.
  • Puede registrarse una crisis, cosa casi imposible durante la vigilia.
  • Por último e importante, en la evolución de una E.P.R. puede constatarse durante el sueño lento una actividad paroxística continua con proyección bilateral, simétrica y sincrónica, constituida por grafoelementos (5 c/s de gran amplitud que desaparecen en el sueño paradójico.
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    Hay que insistir en la gran variabilidad de los signos E.E.G. de un niño a otro y en el mismo niño:
    Los paroxismos rolándicos pueden estar ausentes en el primer trazado, aparecer más tarde durante algún tiempo, o inversamente, desaparecer para reaparecer a continuación sin relación con el cuadro clínico. Su localización, su número y su amplitud varían. En ningún caso su frecuencia debe modificar la actitud terapéutica.