|
|
|
|
| ||
|
Semiología electroencefalográfica. Los aspectos E.E.G. críticos ya han sido descritos.
El trazado espontáneo. La punta-onda lenta difusa es, por tanto, el elemento característico del síndrome, y existe ya desde el inicio de las crisis en el 88% de los casos. Son complejos de 350 milisegundos que comportan una punta lenta de 80 a 150 milisegundos de duración. Estos complejos raramente aparecen de manera esporádica, sino en salvas de varios segundos a varios minutos, con ritmo de 1,5 a 2,5 ciclos/segundo. Lo más frecuente es que sean irregulares, con importantes variaciones de frecuencia, de amplitud, de morfología y distribución. En el espacio se distribuyen de manera variable, bien de forma generalizada, bilaterales, sincrónicas y simétricas, o por el contrario asimétricas con predominio sobre un hemisferio o sobre una región de un hemisferio. No es raro un predominio focal, siendo las regiones afectadas sobre todo las frontales o temporales. Las variaciones cronológicas y topográficas no se manifiestan únicamente entre dos sujetos, sino también en un mismo sujeto, de un día a otro, o de un momento a otro del registro.
Puede haber otros paroxismos.
LOS MÉTODOS DE ACTIVACIÓN Sobre todo el sueño hace aparecer paroxismos que pueden no estar presentes o ser poco numerosos en los trazados de vigilia. Por último, también puede modificarse por: el aumento de las descargas de puntas-ondas que toman el aspecto de polipuntas-ondas, o la aparición de polipuntas de gran amplitud, pseudorrítmicas, de alrededor de 10 ciclos/segundo, seguidas de puntas rítmicas de alrededor de 10 ciclos/segundo, seguidas de puntas-ondas lentas, recordando, de esta manera, la descarga crítica Gran Mal.
|