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TRAZADO CRÍTICO
La crisis típica consiste en una descarga de ondas lentas, con frecuencia de 2 a 3c/s o de puntas rítmicas repetitivas, lentas, de amplitud inestable y de 2 a 6 c/s de frecuencia. El inicio y el fin de la crisis pueden ser progresivos o, por el contrario, bruscos. La descarga tiene siempre un inicio localizado; puede permanecer localizada, pero con mayor frecuencia se extiende al hemisferio homolateral o se propaga al hemisferio contralateral con o sin traducción clínica. Un aspecto del E.E.G. singular consta de descargas de actividad de frecuencia alfa, bien aisladas o precediendo a una descarga de ondas lentas localizadas.
La duración de las descargas es muy variable (10, 20 segundos hasta más de una hora).
Las correlaciones electroclínicas no son siempre simples: la descarga eléctrica puede coincidir con la crisis clínica pero, por otra parte, la regla de la contralateralidad no se respeta siempre, y con frecuencia la crisis clínica se retrasa respecto al fenómeno eléctrico. Descargas eléctricas típicas pueden corresponder a fenómenos atípicos, permitiendo así su identificación. Descargas aisladas pueden no tener ninguna traducción clínica; las crisis típicas pueden no tener traducción eléctrica
TRAZADO INTERCRÍTICO Con mayor frecuencia está alterado.
Algunos aspectos tienen un valor peyorativo absoluto: | ||
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Las alteraciones pueden ser menos específicas siendo su pronóstico menos catastrófico: exceso de ondas lentas, puntas unifocales o multifocales, presencia de salvas paroxísticas, de puntas, de ondas agudas o de ondas lentas focales o multifocales, asimetría importante entre los dos hemisferios en la amplitud y la forma de los grafoelementos.
Por último, algunos grafoelementos tienen un significado diagnóstico: | ||
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La organización del sueño también aporta un notable elemento pronóstico, según si está conservada o completamente desorganizada.
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